Reglas y Recomendaciones


REGLAS PARA EL CUIDADO Y CONSERVACIÓN DE LOS ZAPATOS.

La piel, como material natural, necesita una serie de cuidados para su correcta conservación y asegurar así la durabilidad del producto y de todas sus cualidades de suavidad, elasticidad y brillo.

La piel de un zapato que no tiene los cuidados necesarios termina secándose, incluso resquebrajándose por lo que es necesario que esté limpia e hidratada, así como seguir una serie de sencillas recomendaciones para poder disfrutar durante mucho tiempo de su calzado.

RECOMENDACIONES 

  • Al principio, el cliente debe calzarse los zapatos nuevos como máximo durante dos o tres horas al día, sólo cuando el zapato se ha hecho al pie puede empezar a llevarlo todo el día.
  • Se debe alternar los zapatos y no usar un mismo par dos días consecutivos.
  • Usar siempre calzador, tanto si es un zapato de cordones, mocasín o con hebilla.
  • Después de descalzarse, para su conservación, se debe introducir una horma extendedora, quedando el zapato estirado alisando parcialmente las posibles arrugas. Esta operación ha de realizarse incluso con el calzado mojado de nieve o lluvia y con la horma hay que dejarlos secar a temperatura ambiente alejados de cualquier fuente de calor.
  • Si no va a usar los zapatos durante un tiempo se debe aplicar una fina capa de betún y guardarlos en la bolsa de tela y caja de cartón que nosotros le proporcionamos.