Limpieza


LIMPIEZA:

Equipo necesario:

El equipo básico con el que se debería contar es sencillo, consta de:

  1. Un cepillo para eliminar la suciedad superficial, que puede ser de cerdas de buey, caballo, cerdo o fibras de pita.
  2. Cepillo de aplicación, gamuza de algodón o esponjillas suaves; la aplicación de las cremas o betunes puede hacerse incluso con los dedos. Hay que tener uno para cada color.
  3. Betunes o cremas que se correspondan con los colores de nuestro calzado a menos que queramos que se adquiera una cierta tonalidad más oscura.
  4. Cepillos de abrillantar de pelo de caballo o cola de caballo.

El calzado exclusivo que fabricamos para cada cliente requiere artículos de limpieza de primera calidad.

CALZADO DE BOXCALF

En primer lugar ha de retirarse la suciedad con un cepillo, que puede  ser de cerdas de buey, caballo, cerdo o de fibras de pita. En un segundo paso se aplica el betún de caja,  con los dedos o con una gamuza de algodón, una capa fina y regular con movimientos lentos y circulares tantas veces como lo necesite el zapato.

Llegado este punto es de especial importancia que la crema no se emplee en una cantidad excesiva. La piel puede absorber una determinada cantidad y la restante quedaría en la superficie impidiendo obtener el brillo deseado en el zapato.

Se debe esperar unos minutos para que la crema hidrate adecuadamente la piel ahora ya estamos en condiciones de pasar a la última parte y pulir o abrillantar el betún que hemos aplicado, para ello utilizaremos un cepillo de abrillantar o en su defecto un paño fino.  

CALZADO DE BECERRO O PIEL ENGRASADA

Esta piel ha seguido un proceso de curtición diferente al boxcalf, denominado vegetal, en el que se emplean elementos vegetales naturales como cortezas de

árboles y que dependiendo de su uso se engrasa en diferentes grados.

Se puede seguir el mismo proceso de limpieza que para el boxcalf aunque la piel con este tipo de curtición admite además otros procedimientos dadas sus características.

Al estar parcial o totalmente engrasada con el uso y el paso del tiempo la piel pierde la grasa y se reseca. La mejor manera de devolverle la grasa a la piel es aplicando, normalmente una vez al año, una capa de aceite de oliva, preferentemente, o en su defecto crema nívea para hidratar nuevamente la piel. A continuación se deja secar a temperatura ambiente sin exponerlo a ninguna fuente de calor y para terminar se le aplica crema de la misma forma que se explico anteriormente.

Si nuestro calzado está muy sucio al proceso previo a la crema se deben de limpiar con agua, un jabón neutro (los hay específicos para el calzado) y con una esponja suave. Se lavan haciendo mucha espuma, que se elimina posteriormente, lavando continuamente la esponja para que no quede suciedad en el zapato. Se deja secar a temperatura ambiente, lejos de cualquier fuente de calor y luego se aplica la crema del color correspondiente.